LA BODEGA

La bodega se construyó en armonía con su entorno natural. Está encajada en la ladera, parcialmente subterránea, siguiendo la tradición centenaria de los pueblos aledaños para mantener así constantes las condiciones de temperatura y humedad óptimas para la crianza y envejecimiento de los vinos.

En su interior, la bodega presenta un novedoso sistema de apilado de barricas con estanterías durmientes de metal que forman al apilarse un original y eficaz entramado con similar silueta a la de un panal de abeja. La bodega posee, además, un tren automático de lavado de barricas y una sala de conos de roble francés de Nevers, con una capacidad individual de 21.000 litros que complementa la crianza de los vinos en las tradicionales barricas de roble francés, americano y centroeuropeo de 225 y 300 litros.

El recorrido por las instalaciones se completa con la visita al museo del vino, un lugar único donde descansan las añadas más especiales de los vinos de PRADOREY.