¿Qué es un vino tempranillo?

La uva Tempranillo denominada tinta del país en la Ribera del Duero, ha logrado convertirse en una materia prima idónea para lograr los mejores vinos gracias a sus peculiaridades y por su sabor. A continuación, describimos sus características esenciales.

Tempranillo, mucho más que una variedad de uva tinta

El vino tinto de Ribera del Duero es una delicia para el paladar gracias, precisamente, a esta uva. Destaca por:

– Su denominación. El nombre Tempranillo debe su nombre a que es la uva más “temprana”, es decir, la que tarda menos en madurar de todas las existentes. El ciclo de la viña comienza cuando terminan las heladas primaverales y finaliza con la vendimia, poco antes de que empiecen las heladas otoñales. El clima de la Ribera del Duero es el más extremo de nuestro país, y mientras en otros lugares, ese ciclo sin heladas puede llegar casi a 6 meses, en esta región el mismo es casi 4 semanas menor. Es por ello por lo que la Tempranillo es la uva que mejor se adapta a la Ribera del Duero. El nombre de Tinta del País, se debe a que es la variedad de uva más plantada en toda España.

– Su necesidad de luz solar. La variedad Tempranillo necesita, como todas, de la luz solar para su correcta maduración. Sin embargo, por sus propias características, los excesos de luz y calor no son demasiado adecuados para ésta, lo que convierte a la Ribera del Duero la región por excelencia para sacar todo el partido a esta variedad tan interesante.

– Su alto porcentaje de uso. Para que un vino pueda ser calificado como Ribera del Duero, las bodegas de la zona deben emplear al menos un 75% de Tempranillo o Tinta del País. ¿Sabías que la inmensa mayoría de bodegas la utilizan, sin embargo, en más de un 90% de sus coupages finales? Además, es una uva que casa bien con pequeñas proporciones de otras variedades como Merlot o Cabernet Sauvignon, por ejemplo.

– Su versatilidad. Es un tipo de uva que permite crear a partir de ella todo tipo de vinos. Jóvenes, crianzas, reservas y gran reserva, así como vinos de autor o Blanc de Noirs. Dependiendo de los tiempos de maceración, temperaturas de fermentación, etc., el vino tendrá un mayor o menor potencial de guarda, así como una evolución diferente en la botella. En cualquier caso, siempre encontrarás vinos interesantes elaborados a partir de esta variedad.

– Su color. El Tempranillo es una variedad que tiene una gran intensidad de color. Cuando el vino es más joven, aparecen notas violáceas. Sin embargo, conforme el vino va evolucionando, de pueden hallar colores más bien rojizos, incluso granates. Siempre con gran intensidad y un brillo que hacen de estos vinos atractivos en su fase visual.

– Su sabor. Si el vino es joven es sencillo encontrar pinceladas de frutos del bosque y otros toques afrutados de sabor suave. A medida que el vino envejece van apareciendo matices que recuerdan al cuero si bien, a más tiempo en la barrica, siempre que vaya acompañado de una buena crianza también en botella, mayor suavidad en el retrogusto.

– Su aroma. La uva Tempranillo es una explosión de aromas. Puede recordar a fresa, ciruela, fruta roja o negra, del bosque e incluso a flores silvestres o violetas. Pero si el vino ha tenido una buena crianza, paulatinamente aparecerán interesantes notas de regaliz, cacao, vainilla, coco o chocolate. Y si quieres quedar ya como un auténtico experto, te animamos a que recuerdes cómo olía la tinta de las plumas de escribir que utilizabas cuando estabas en el colegio. Si te concentras bien en la cata, verás cómo la uva Tempranillo también puede oler a tinta china, fruto de su mineralidad.

– Su perfecta combinación con el roble. Esta madera le aporta sabores diversos que subrayan los matices más silvestres de la uva. Igualmente, el ligero sabor a madera logra completar a la perfección el matiz suave de esta variedad de uva.

 Su cata. Su entrada es muy suave, sobre todo cuando el vino ha tenido una buena crianza en botella. Lo siguiente que notarás es un amargor muy agradable al final de la boca, fruto de los taninos bien pulidos del vino. Paulatinamente irás comprobando una fina acidez acompañada de notas dulces y saladas. Y cuando te quieras dar cuenta, estarás repitiendo trago.

¿Cuál es el origen de este tipo de uva?

Procede de La Benedicto y la Albillo Mayor. Esta última se cosechaba de forma generalizada en La Rioja. La Benedicto se sigue produciendo en Aragón. Sin embargo, de la fusión de ambas nace esta uva tinta que se produce en todo el país para elaborar los diversos vinos de las distintas denominaciones de origen.

Curiosamente, aparte de ser la más cultivada en España está comenzando a serlo también en otros países como México o Australia. Vilipendiada desde el siglo XVI, ahora recibe los merecidos honores que permiten convertirla en una uva magnífica que combina a la perfección con otras como la Cabernet Sauvignon o la Syrah.

El maridaje

El sabor que aporta esta uva al vino, como hemos visto, es siempre afrutado con un toque amargo. Esta característica parece haber influido directamente en que los sumilleres combinen siempre este vino con el consumo de carnes rojas y platos de caza.

Si bien esta opción es acertada, se olvida que lo sedoso de su sabor convierte a este vino también en una adecuada forma de acentuar los sabores de otros platos mucho más suaves. Una copa de Pradorey Roble con un queso suave- un Cheddar o un Havarti- puede ser una delicia.

Si prefieres el queso azul y más potente, no dudes en combinarlo con una copa de Finca La Mina. Un cordero al horno combina a la perfección con una botella de Finca Real Sitio de Ventosilla, un reserva excepcional que completará el sabor de tan suculento plato.

Lo que queremos indicar es que se puede ir creando una especie de escala de sabores para hacer el maridaje más adecuado para cada alimento. Sería conveniente tener en cuenta los siguientes maridajes:

– Embutidos, quesos suaves y conservas. Vinos jóvenes y crianza.

– Quesos azules y carnes rojas o de caza. Reserva o Gran Reserva.

– Para todo tipo de platos. Un semi crianza o un vino de autor del que se conozca que su sabor no va a restarle potencia al plato en cuestión.

¿Cuál es el verdadero secreto del tempranillo?

Aunque venimos describiendo sus características y su maridaje, este tipo de uva guarda un gran secreto: el entorno en el que crece. La humedad del Duero le aporta una jugosidad más que interesante que termina afectando al sabor del vino resultante.

No se trata, por lo tanto, de una uva que tenga una alta graduación alcohólica o un exceso de azúcar. Más bien todo lo contrario. Tiene el agradable sabor de una uva de mesa, pero con un punto justo de acidez. Además, cualquier vino elaborado con esta variedad de uva tinta nunca alterará el sabor del plato a degustar, más bien al contrario.

En no pocas ocasiones, la mezcla en boca de sabores fuertes con un vino similar provoca una reacción algo extraña. El vino de Ribera del Duero hecho a base de esta uva es mucho más amable, más suave y más adecuado para combinarlo con todo tipo de recetas.

Por lo tanto, la Tempranillo se ha ganado a pulso el ser reconocida como una de las uvas más adecuadas para conseguir vinos excelentes. Esperamos haberte ayudado a conocer algo más sobre esta variedad de uva tinta. A buen seguro, ahora te apetece tomarte una copa de Ribera del Duero para comprobar todo lo aprendido. No dudes en maridarla con alguno de los platos arriba mencionados. Todo sea por disfrutar de una experiencia gustativa digna de recordar.

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